STAR WARS: VADER

Publicado en Lecturas, Libros, Star Wars, Cine con etiquetas , , , , , el 23-enero-2012 por cruellodeville

Aunque para muchos de los que me rodean, alcanzar la mágica o terrible (según) cifra de los 40 ha sido un disgusto, a mi me ha deparado, entre otras muchas alegrías y después de dos años dando la tabarra, la llegada a mi estantería de VADER, el exlucisvo libro sobre el Señor Oscuro por excelencia.

El libro lo tiene todo, desde el título, VADER, sin más… ¿para qué más? Y esa imagen de la máscara que parece que vas a escuchar de un momento a otro. Pero siguiendo por los autores, dos eruditos en el tema galáctico: Windham y Vilmur. Y qué decir del prologista: Stephen J. Sansweet, el COLECCIONISTA, y uno de los máximos preservadores del legado de Star Wars y George Lucas (precisamente así se tradujo su monumental libro, comentado también por aquí).

Precisamente, la edición de Timun Mas, recuerda en gran medida a la que nos fascinó en Star Wars: The Vault. Anécdotas interesantes, detalles inospechados, encartes alucinantes. Supongo que habrá quién pase por encima de alguno de ellos, pero a mí me fascina tener una reproducción de la hoja en la que se explicaba cómo ponerse el traje de Vader. Y aún así, y sin pecar de irritante fanático, ¿alguien pasaría por encima la posibilidad de echar un vistazo a la hoja del guión en la que Lucas garabateó la dramáticas palabras con las que casi se cierra El Imperio Contrataca… “Luke, yo soy tu padre” (…y los pelos como escarpias).

La historia del personaje hace un repaso desde su creación, con la primera de las películas de la saga, a partir de la cual se analiza su evolución a lo largo de las siguientes. Resulta especialmente curioso la multitud de personas que se han llegado a enfundar el traje, y no hablamos sólo de los que aparecen en pantalla, sino de todos los que han participado a lo largo de los años en eventos, campañas publicitarias, convenciones… Entre los que aparecieron con él en pantalla, destacan las palabras dedicadas al recientemnte fallecido Bob Anderson, una leyenda del cine de aventuras.

Pero además del personaje en sí, el libro ytrata de abarcar todo aquello que de una u otra forma llevó su sello. Por supuesto hay numerosísimas menciones al mechandising generado por la oscura figura, pero también a cada uno de los elementos que terminó por forjarlo y definirlo: armas, naves, equipo…

Y más… porque el libro realiza comentarios muy jugosos sobre otros personajes y su evolución en las películas, poniendo especial atención al interés de Lucas porque todo encajara y tuviera la continuidad perfecta entre la trilogía original y la nueva. He de confesar, como ya he comentado en otra ocasión, que mi afición a la saga galáctica no llega al conocimiento exhaustivo de cada detalle, por lo que me ha sorprendido descubrir cómo Lucas pensaba en muchas cosas allá por 1978. Pensamientos que trasladaba a algunos de los responsables de seguir contando historias en su universo y que terminaron de encajar con las nuevas películas. Anakin creador de C3-PO, un Vader que no se sobresaltaba al escuchar el apellido Skywalker cuando realmente era el suyo… Pequeños detalles, como digo, con los que he disfrutado.

Según avanzaba en la lectura, pensaba si no sería posible la edición de libros similares de otros personajes. Pero, no sé si influido por la devoción de los autores, creo que el resultado sería inferior, tanto en contenido como en calado. De pequeño, siempre quise jugar a ser Han Solo, pero ahora… quién puede resistirse a caminar con grandes zancadas entre los soldados de asalto, el humo, los cadáveres y penetrar en la Tantive IV.

VI Festival Internacional de Juegos – Córdoba 2011

Publicado en Juegos de Tablero con etiquetas , , , , , , , , , , , , , , , el 18-octubre-2011 por cruellodeville

Con sólo una semana de retraso doy fe con la publicación de esta entrada de que un aguerrido grupo de sevillanos, no el único, se aventuró un año más por tierras cordobesas para asistir al Festival Internacional de Juegos. Aunque en esta ocasión, la sexta ya del certamen cordobés, tuvimos que limitar la escapada a unas escasas horas de la jornada de clausura, disfrutamos de la hospitalidad de los organizadores, voluntarios y demás; así como de la posibilidad de conocer, de primera mano, algunas de las novedades que, si no están ya en las estanterías, lo estarán en los próximos días o semanas.

Y para que, esta vez, hubiera testimonio gráfico de tan magno viaje y evento, acompañan a las reseñas de lo que vimos algunas instantáneas movileras de ello.

La verdad es que este año nos superamos y, ya que teníamos pocas horas, estábamos a las 10h30 en la puerta de la Diputación de Córdoba, lugar fantástico en sí mismo e ideal para el encuentro, dispuestos a quemar cuantos tableros se nos pusieran por delante.  Así que tuvimos que esperar a la hora oficial de apertura: las 11h00.

En cuanto pasamos al interior, nos dimos una primera vuelta, para ver si la situación de editoriales, ludoteca, tiendas y demás era la de otros años o no, y ubicarnos así en el recinto.

Una vez superada esa primera fase de aterrizaje nos sentamos en una de las mesas libres de la editorial Asmodee para probar algunas de las novedades que presentaban en el Festival.

Empezamos por algo suave: Timeline. Se trata de un juego rápido, perfecto para cuando estamos ansiosos de echar alguna partida y no disponemos de las 2 horas básicas para otros títulos. La dinámica es simple y, entre bromas y antes de leer las instrucciones, aventuramos cómo sería ésta. El juego consiste en que cada jugador roba una mano inicial de 5 cartas (si no me falla la memoria). Esas cartas presentan por un lado, el que podemos ver, el nombre de un evento o descubrimiento histórico; por el otro, añaden además el año en el que tuvieron lugar. Una vez todos tienen sus manos completas, se saca del mazo restante una carta al azar, que se colocará en el centro de la mesa por la parte del año. De esta forma, los jugadores irán colocando por turnos sus eventos/descubrimientos delante, detrás o entre eventos/descubrimientos ya jugados sobre la mesa. El primer jugador que se quede sin cartas gana. El juego es sencillo, aporta conocimientos y permite una pequeña dosis de estrategia a la hora de seleccionar qué carta jugar en qué momento para estrechar los márgenes temporales de las ficticia/real línea temporal que se va creando en la mesa.

De 17 de octubre de 2011

Sin movernos de la mesa, nos pusimos con Hanabi, otra de las novedades de la casa francesa y una de las que firmaba Antoine Bauza. A todos nos sorprendió y nos resultó tremendamente interesante. Se trata de un juego cooperativo en el que los jugadores deben tratar de completar 5 secuencias ordenadas de cinco números, cada una de ellas de colores diferentes. Para ello deberán ir jugando cartas en su turno, pero con la desventaja de que ninguno de ellos verá en ningún momento su propia mano, ya que todos juegan con las cartas al revés. Como ayuda, los jugadores disponen de unas fichas de pista que pueden gastar para dar información (pero de forma limitada y reglada) a alguno de sus compañeros. El grupo también cuenta con 3 vidas, que corresponden a los posibles errores que se pueden cometer. No existe el mismo número de cartas de todos los tipos, por lo que puede resultar vital no deshacerse (otra de las posibilidades en el turno) de cartas de forma alocada. Lo dicho, nos gustó y no nos fue nada mal, ya que conseguimos 22 puntos de los 25 posibles en nuestra partida debut. El final de la partida nos sorprendió al terminar el mazo de robo.

De 17 de octubre de 2011
De 17 de octubre de 2011

Dicen que no hay dos sin tres, ¿no? Así que tras un pequeño parón y una nueva vuelta para inspeccionar qué se cocía en otros puntos del evento, nos volvimos a sentar con los chicos de Asmodee para conocer la reimpresión/reedición de Evo. Después de dos juegos de cartas, nos enfrentábamos al primer tablero. Muy interesante, más para quienes no habíamos jugado nunca. Cada jugador controla una manada de dinosaurios, tratando de luchar por la superviviencia en una tierra ficticia, diezmados por las inclemencias de la meteorología y pendientes del final cataclísmico que se avecina: la caída de un gran meterorito. Cada turno, los jugadores tratarán de posicionar a los miembros de la manada para que pasten en tierras tranquilas y no se queden en zonas yermas. También existirá la posibilidad de procrear o de disputar con dinosaurios de otras manadas cualquier palmo de terreno susceptible de ser habitable. Al final de cada turno, los dinosaurios que se encuentren en las tierras fértiles sobrevirán y los que no… El problema radica en que cada turno la climatología puede variar un poco… o mucho; y lo que antes era un verdadero paraíso puede convertirse en un desierto mortal. A todos nos pareció, hasta ese momento, el mejor de los tres. Por su complejidad, las posibilidades que brindaba estratégicamente, todo lo que hay que tener en cuenta en cada turno y de cara a los posteriores…

De 17 de octubre de 2011

 Después de comer, decidimos que teníamos que darle un descansito a Asmodee y que no podíamos irnos sin probar alguna de las novedades de la nueva editorial Ludonova . La mecánica también nos pareció muy interesante ya que los jugadores tienen que compartir las mismas acciones, pero al principio de cada turno cada uno controla algunas de ellas. Una vez comienza éste, reservarán una acción de las controladas y dejarán libres otras. En su propio turno, cada jugador podrá elegir de entre todas sus acciones para realizar una (incluida la reservada), pero cuando lo haga, deberá pasársela a otro jugador, e intercambiarla por alguna de las acciones no reservadas de éste. Aquí radica el mayor atractivo del juego, ya que, tras las primeras partidas, y una vez los jugadores conozcan las acciones disponibles, la estrategia del juego aumenta considerablemente, tal y como nos comentaba la misma gente de Ludonova . Qué acción reservar en cada turno, qué acción jugar y con quién intercambiarla es vital. De igual forma, como pudimos comprobar, resulta fundamental llegar a adquirir cartas de honor, ya que pueden alterar de forma inesperada el recuento final de puntos. Quizás este último aspecto, relativo al azar, fue lo que menos nos gustó.

De 17 de octubre de 2011

Por último, y casi sin tiempo, volvimos a las mesas de Asmodee para probar Takenoko, de Antoine Bauza, y  que, al final, por votación mayoritaria, podría haber sido nuestro juego del Festival. No nos dio tiempo para completar la partida, pero los turnos que jugamos nos dieron lugar para hacernos a la idea del juego ágil, sesudo y divertido que es. Los jugadores deben completar una serie de misiones vinculadas siempre a tres conceptos: la disposición de los campos de bambú, el crecimiento del bambú y el bambú que ingiere un gracioso panda que deambula por el jardín. Todos los jugadores actúan sobre el mismo terreno, aumentando los campos, irrigándolos, moviendo al jardinero para que plante o al panda para que coma. Eso significa que perseguir un objetivo propio puede ayudar a alcanzar el suyo a otros jugadores. En cada turno los jugadores pueden realizar dos acciones diferentes que además se verán modificadas por la climatología. Decidir qué hacer y dónde, es lo fundamental. Personalmente, estoy deseando volver a jugar y, por qué no,  hacerme con él.

De 17 de octubre de 2011

También tuvimos tiempo para saludar a la gente de la editorial sevillana Bellica 3rd Generation y a algunos voluntarios y jugadores que, como nosotros, también se habían desplazado desde Sevilla. Ah, y alguien pudo traerse de vuelta su ejemplar de 7 Wonders firmado por el mismísimo Antoine Bauza.

No pudimos, y fue una lástima, probar las novedades de Edge (presentadas el sábado anterior) o conocer y probar el juego de cartas de Daqora: Epica. Edades Oscuras. Pero no nos podemos quejar, pasamos un buen día, conocimos muchos juegos nuevos y disfrutamos de un ambiente genial, una vez más. Así que, Córdoba… ¡hasta el año que viene!

YO TAMBIÉN COLECCIONO…

Publicado en Juegos de Cartas, Juguetes antiguos, Star Wars con etiquetas , , , el 13-octubre-2011 por cruellodeville

Esta semana aparecía en portada del 20 minutos un artículo dedicado a los coleccionistas de todo tipo. Bueno, realmente, en la edición digital del diario han ido dedicando diferentes artículos al tema con motivo de la II Feria del Coleccinonismo de Valladolid, que tuvo lugar el pasado fin de semana.

Me he quedado sorprendido al rastrear información en la red para escribir algo sobre ello, y descubrir que otros medios de comunicación, incluso Antena 3, habían dedicado espacios en sus informativos para hacerse eco del evento.

La verdad es que cuando leí el primer artículo que he citado, me sentí enormemente identificado con algunos de los coleccionistas que en él aparecían. Yo también colecciono, claro. Sólo es necesario echar un vistazo a algunas de las entradas de La Taberna para comprobarlo. Algunas de ellas no sólo se refieren a mí, ya que los juguetes de la infancia que aún conservamos, son un tesoro común que los tres hermanos cuidamos y valoramos como tal.

Lo que me aterra es pensar el porqué de esta pasión por el coleccionismo. Por una parte, mi colección de figuras de Star Wars creo que corresponde a un gusto por el universo de las películas, así como por la calidad misma de las figuras y su fidelidad a los modelos originales. En este caso, tampoco soy un colecionista compulsivo, ya que me limito a las figuras individuales de la series básicas dándome, de vez en cuando, el capricho de adquirir  alguna pieza exclusiva o limitada.

De 13 de octubre de 2011

Tengo una pequeña colección de marcapáginas, que inicié en mis primeros años universitarios y que crece gracias a las donaciones de familiares y amigos, más que a mi interés personal por que lo haga. De hecho, ninguna de los marcapáginas que yo mismo he incluido en la colección han sido comprados.

Colecciono también algunos juegos de cartas, coleccionables y LCG (Living Card Game). Digo que colecciono, porque jugar juego poco a alguno de ellos y, sin embargo, continúo adquiriendo las novedades por la temática de los mismos, las ilustraciones…

De 13 de octubre de 2011

Y creo que, aunque la propiedad de muchos de los objetos sea compartida con mis hermanos, colecciono juguetes antiguos. De hecho, ando buscando piezas y componentes perdidos de alguno que, evidentemente, se han visto más afectados por el tiempo y el uso.

De 13 de octubre de 2011

Pero tras leer las reflexiones de Gustavo (en el mismo artículo) sobre el coleccionismo actual, me dio un escalofrío. Y me planteé realmente si iba por ese camino o ya estaba en él. Luego me tranquilicé un poco al leer la reflexión del psicólogo, porque coleccionar, clasificar, ordenar, es una actividad que me relaja enormemente… la cuestión sería por qué, ¿no?

Hay otra cosa que creo que excita y relaja al mismo tiempo y puede ser fundamental para muchos coleccionistas, también para mí: la búsqueda y la obtención del objeto deseado. Porque el coleccionista actúa como el buscador de tesoros que se adentra en la jungla, supera dificultades y finalmente regresa al hogar con la pieza en sus manos. Esa misma tensión inicial y la felicidad del éxito final, creo que contribuye enormemente a la relajación que me produce el coleccionismo.

Desde luego, el coleccionismo, tal y como lo entendían nuestros mayores, ha cambiado radicalmente. Recuerdo que mi abuelo, sin ser un coleccionista auténtico, me orientó en mi temprana y temporal afición por la filatelia, pero ¿cuántos niños coleccionan hoy sellos? Y, sin embargo, ¿cuántos coleccionan cromos u otras cosas? Lo mismo pasa con el coleccionismo adulto: de figuras de porcelana, por ejemplo, hemos pasado a Clicks/Playmobil. Lo que me lleva a una última reflexión: ¿ha cambiado la sociedad su mentalidad sobre qué se debe coleccionar, sobre qué tiene valor, o sigue pensando (como también dice Gustavo) que hay cosas de frikis, de gente rara y hay cosas serias, como coleccionar sellos?

Yo, sinceramente, soy 100% hijo de mi generación, y nunca comprendí que coleccionar las figuras de Han Solo y Luke fuera de gente extraña, y que coleccionar cualquier otro objeto “tradicional” supusiera mantener una afición prestigiosa socialmente. Así que al ver cómo ha trascurrido la feria en Valladolid, no he tenido más remedio que marcar en rojo la fecha y empezar a plantearme un tentador viaje a la próxima edición.

El Culto a Khaine

Publicado en Miniaturas, Mordheim con etiquetas , , , , , , el 29-junio-2011 por cruellodeville

En las calles de una ciudad como Mordheim no podían faltar aquellos que idolatran al dios del asesinato y la muerte: Khaine. Así que en cuanto tuve en mi poder la descripción de la banda me puse manos a la obra para llevarla cuanto antes a pasear por la ciudad y empezar a reunir fragmentos de piedra bruja y víctimas propicias para su divinidad.

Había otro motivo añadido, y eran las miniaturas que pensaba que iba a usar para formar la banda. Pero vayamos poco a poco, ¿no?

No sé si todo aquel que empieza a montar una banda para Mordheim, lo hace eligiendo un líder, o si empieza por cualquiera de los grupos de secuaces que pueden acompañarlo. En mi caso, fue un poco de todo. Creo que lo primero fue realmente la elección de Caronte, mi Predilecto de Khaine, una miniatura original de Necromunda, concretamente el Jefe de la antigua banda de Carroñeros (Necromunda Scavvy Boss 1 059900901). La miniatura tenía un rifle y una pistola, acordes con el trasfondo futurista del juego, así que tuve que cortarle ambas. En el caso de la pistola fue fácil, pues terminé por cortarle la mano completa y sustituírsela por otra con espada, de la matriz de plástico de Mordheim. La del rifle fue algo más complicada, ya que lo tenía muy pegado a la ropa. Con mucho esfuerzo lo reduje a la empuñadura para transformarlo en una ballesta (en este caso también usé la mitad de una de las ballestas de la matriz de plástico). Tuve que añadir algo de masilla para disimular la unión con la ropa y el pelo, dándole un poco de forma según éste último. Me parecía interesante pensar que Caronte, a pesar de llevar dos espadas, se quedara un poco rezagado y asestara golpes de gracia desde una posición ventajosa con su ballesta.

De Mordheim

Después de haber elegido al líder que reuniría a la banda no recuerdo bien quiénes fueron los siguientes en llegar, así que lo mejor será mantener el orden jerárquico y pasar a los dos Destripadores: Jake y Jocko, dos hermanos de familia adinerada y terriblemente sanguinarios. Para representarlos me decidí por dos miniaturas de Rackham para su juego Confrontation, concretamente los Exécuteurs Du Griffon. Eran miniaturas enfundadas en ropajes negros y con grandes espadas, listas para cortar lo que se les pusiera por delante. Además, tenían la cara oculta tras una máscara, lo que les daba un halo de misterio, y evocaban a grandes asesinos del cine de terror como Leatherface/Cara de Cuero de La Matanza de Texas/The Texas Chainsaw Massacre. Como he dicho antes, siempre he imaginado que Jake y Jocko eran hermanos, más jóvenes que los héroes de otras bandas en la misma posición que ellos, y que Caronte habría visto en ambos la pareja perfecta para tener junto a él, a izquierda y derecha.

De Mordheim

Los siguientes serían Kutt y THe Edge, los Incursores. Son dos miniaturas de Warhammer 40.000, Demagogos de los Marines Espaciales del Caos (Demagogue 1 010203601 y Demagogue 2 010203602). Las dos estaban equipadas con pistolas que sustituí por dagas, ya que tenían espadas en la otra mano. A pesar de su aspecto, tan similar, no me los imagino como hermanos, como Jake y Jocko, sino como dos veteranos sirvientes de Khaine que llevan años con Caronte. A pesar de sus años de fidelidad y servicio, no parecen tener tantas luces como los dos hermanos, por lo que mantienen una posición inferior en la banda.

De Mordheim

Los grupos de Secuaces son únicamente dos, representando así las dos opciones de la banda: Fanáticos y Cuchilleros.

Los primeros, son miniaturas del juego de fantasía futurista 1999, de la casa Cell. Dos encapuchados, que encajan con la idea ya comentada de psicópata cinematográfico. Y otro, el líder del grupo, a cara descubierta, pero con una larga coleta que recuerda los tocados de los guerreros de antaño en memoria de sus victorias. Todos van equipados con las espadas que ya llevaban y con martillos, extraídos una vez más de la matriz de plástico.

De Mordheim

Por último, los Cuchilleros, teóricamente los más numerosos en la banda, aunque por ahora sólo son un grupo. Vuelven a ser miniaturas de Warhammer 40.000, Cultistas del Caos (Chaos Cultist 1-2-3-4 010203603-4-5-6), a los que corté las pistolas y añadí hachas o espadas, según que llevaran en las otra mano. Al líder del grupo, que ya llevaba un hacha, opté por colocarle una mano extendida a modo de llamada y le coloqué la espada al cinto.

De Mordheim

Creo que todas las miniaturas encajan como conjunto, con las túnicas y ropajes, así como los torsos descubiertos de los Secuaces. Para las ropas elegí el negro con pinceles secos de gris, y añadí algunos toques de rojo, como la coleta de Caronte o los distintivos que llevan Jake y Jocko. Además, todas las armas llevan pinceles secos de rojo… había que marcar la devoción por la sangre que tiene la banda. Algunas miniaturas llevan cráneos o huesos, que pinté con una base de Marrón Bestial y luces de Hueso Deslucido. Las muñequeras u otras zonas de cuero las pinté con Marrón Quemado y luces de Marrón Bestial y Marrón Vómito. Las máscaras de los hermanos llevan una base de Gris Piedra y luego Blanco Cráneo. Por último, la piel de todos está iluminada con Piel Élfica, ya que quería una piel pálida que contrastara con el negro de las ropas, y porque me imaginaba a los adoradores de Khaine buscando a sus víctimas al amparo de la noche o realizando sus ritos en sus escondires.

Las peanas quería que fueran muy diferentes y ahora, con la perspectiva del tiempo, creo que me pasé, porque las decoré casi exclusivamente con piedrecitas. Aún así, no ocultan los pies de las miniaturas y puede verse, por ejemplo, el calzado de Jake y Jocko.

Parece, si se confriman los rumores que corren por Mordheim, que Caronte volverá  a sacar a los fieles de Khaine a sus calles. Será momento de que quienes se aventuren por ellas empiecen a temer realmente por su cuello… y otras partes de su cuerpo.

Ganar, perder… y saber hacerlo

Publicado en Sin clasificar con etiquetas , , , el 27-junio-2011 por cruellodeville

Supongo que a aquellos que juegan esporádicamente (y con el verbo jugar recordad que no me refiero a los juegos en los que el dinero se convierte en el principal protagonista, sino en los que protagonizan las habituales entradas en esta Taberna), el tema puede que les resulte ajeno, pero quienes lo hacemos casi diariamente y es parte esencial de nuestro ocio no es algo vanal reflexionar sobre la eterna dicotomía: ganar o perder; ser el ganador o ser el perdedor. Y, más aún, las maneras de hacerlo.

Decía hace unas fechas el genial Joaquín Reyes en un programa de televisión que él también había estado reflexionando sobre ello y lo había hecho tras verse abocado a una humillante derrota que derivó en irremediable cabreo. Sus compañeros de juego, al parecer,  trataron de hacerle ver que siempre pasaba  mismo, y que cada derrota aparejaba un berrinche descomunal y que no sabía perder. A estas palabras, el humorista había respondido con  una declaración personal: no se enfadaba por no saber perder, sino por no ganar.

A pesar de que la reflexión del manchego me  parece acertada, no menos cierto es que lo importante, de uno u otro final vuelven a ser las formas; y que, ya sea porque pierdes o porque quieres ganar, no puedes con ello justificar ciertos comportamientos. Creo, también, que las formas se generan en el espiritu mismo del juego.

Supongo que como a todos, me encanta mucho más ganar que perder. Y por ello cada partida se convierte en un reto personal por superar a los contrincantes o superar anteriores resultados. Sin embargo, creo que no me hipnotiza de tal forma como para reducir mi capacidad de diversión exclusivamente a un resultado. Quizás por eso, aunque pierda una y otra vez a ciertos juegos, vuelvo a sentarme a la mesa para enfrentarme a ellos y, por qué no, a mí mismo. Temo, que quienes no son capaces de separar los resultados de, por ejemplo, el evento social que en sí mismo suponen los juegos, pierden parte de la esencia de éstos.

Gracias a la aparición de nuevos juegos de tablero o cartas totalmente cooperativos, en los que ninguno de los jugadores gana o pierde si no lo hacen todos, el perfil de ese tipo de jugador, dependiente de sus éxitos y fracasos, ha quedado aún más en evidencia. Ahora, cuando los objetivos compartidos diluyen a priori su posible supremacia, su protagonismo, se ven abocados a recurrir a tácticas demasiado evidentes para sus compañeros y que pueden llegar a destruír el espíritu con el que han llegado a nuestras mesas estos juegos. No realizar acciones que favorezcan el protagonismo de otros, reservárselas para obtener una pequeña victoria personal en turno posteriores, al fin y al cabo tratar de ganar ellos solos. Y digo que han quedado más en evidencia, porque antes, en el todos contra todos, cada uno perseguía sus propios intereses, el posible egoismo que aparecía en las partidas era en parte natural. Pero ahora no, los egoismos son injustificables y nada entendibles, y los cabreos… los cabreos por perder, ¡o ganar! realmente incomprensibles.

Me parece cada vez más acertado pensar que saber ganar o perder, no depende de si queremos ganar o no queremos perder, de si somos más o menos educados, sino de si sabemos jugar o no.

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