Edición Celestial/Celestial Edition
Hace un par de semanas tuvo lugar en todo el mundo uno de los Torneos Story Line de la Leyenda de los Cinco Anillos. Uno de los muchos que a lo largo del año se celebran y que determinan en gran manera el futuro del juego que todos compartimos. Y hace menos, la Carrera por el Trono ha terminado, y Rokugan ya tiene nueva Emperatriz.
El primero de estos eventos no tendría mayor importancia si no fuera porque en él, todos los participantes recibimos en primicia el Regalo Imperial/Imperial Gift. Un set de inicio para el que será próximo arco histórico. Con el set, al que no he podido dedicar algo más de tiempo hasta la pasada semana, se nos anuncia la llegada de la Edición Celestial, que a todas luces parece que va a suponer un antes y un después en nuestra afición.
Creo que para darse cuenta de ello sólo hay que dejarse maravillar por el nuevo diseño de las cartas que, sin bien no pierde (quizás por ahora) el reverso que desde la Edición Diamante vemos, ha dado paso a una evolución tan necesaria como efectiva.
Es verdad que en el anverso de las cartas hemos perdido aparentemente parte de esa ambientación del japón feudal a la que tan acostumbrados estábamos, pero el nuevo estilo de pergaminos desenrrollados me parece de lo más acertado. Es cierto que a primera vista parece que reconocer el tipo de carta que tenemos en la mano nos va a suponer más de un problema; sin embargo, creo que la sutileza de los colores y símbolos hacen que la próxima edición tenga un grandísimo diseño; porque además, por supuesto, las ilustraciones no han bajado de calidad.
Ya sólo nos queda esperar unos meses para poder hablar realmente, sin teorizar ni realizar hipótesis, sobre el mecanismo de juego que traerá este nuevo arco. Mientras llega ese momento, podremos ir haciéndonos a la idea de que Rokugan, como ya comentaba, vuelve a tener una Emperatriz; sin embargo, no sabemos tampoco qué deparará la nueva corte.
Todo ello se verá más claramente con el avanzar de los próximos meses. Será justo antes del verano cuando podamos descubrir qué nos trae realmente esta Edición Celestial. De una cosa sí que creo estar seguro: no creo que ninguno de los cambios venideros haga disminuir mi pasión por el juego. Hasta que todos ellos se hagan realidad, seguiremos en las mesas… y en el muro.
