Planetes: el manga y el anime

Aunque hace dos años que leí la fabulosa obra de Makoto Yukimura, recomendado por uno de mis estudiantes japoneses, he recuperado los personajes y la historia en los últimos meses. Todo gracias al anime que apareció directamente en formato DVD y en edición limitada y numerada.

Recuerdo que la lectura del manga, editado en España por Panini Comics en 4 volúmenes, respondió a las expectativas que despertaron en mí los comentarios de mi estudiante: los personajes me parecieron sensacionales y la trama fantástica. Además, el hecho de tener como hilo conductor el trabajo de una cuadrilla de “recolectores” de desechos espaciales, me parecía a la altura de cualquier película o serie de televisión de ciencia ficción que trate de abordar el futuro más o menos inmediato desde una perspectiva más seria o real.

 1 2 4

En Navidad me emocioné al ver el anime a la venta, en una fantástica caja que incluía un par de regalitos, editado en España por Selecta Visión. Así que no tardé en hacerme con él.

planetes

Es inevitable la comparación, sea positiva y negativa. Aunque no he terminado de ver los 26 capítulos, puedo decir que me ha gustado igualmente. Es cierto que el manga me atrapó muchísimo más, pero el anime no lo desmerece. Eso sí, sabía que podía enfrentarme a otra historia o historias, y así fue. Nada más comenzar a leer el manga, Yuri nos presentaba con su desgarradora historia la razón última de los “basureros” espaciales. Sin embargo, en el anime, dicha explicación funciona como cabecera de cada uno de los capítulos, algo que no me disgusta. La versión animada también se centra bastante en el personaje de Tanabe, o en la relación Tanabe-Hachi; mientras que para mí el personaje principal del manga era sin duda Hachi. Y, por último, la historia se ordena cronológicamente de forma diferente, ya que las fases/capítulos de la versión impresa no corresponden a los que podemos seguir en la pantalla.

De cualquier forma, creo que he disfrutado (o estoy haciéndolo) porque me he sabido enfrentar al anime de forma diferente que al manga. Sé que lo que voy a decir es parte de un discurso sin fin, pero no podemos esperar exactamente lo mismo de un libro que de una película, o de una serie/anime lo mismo que de un cómic/manga. Cada uno de ellos tiene su propio lenguaje y creo que tratar de trasladar el de uno al otro empequeñece las virtudes de ambos.

Sirva esta reflexión final para animar a los aficionados al anime, hayan leído o no el manga, a disfrutar de éste. Y, por supuesto, a los aficionados al manga, a disfrutar de aquél.

Yo, por mi parte, ando a la espera de la nueva obra del autor nipón: Vinland saga. Una aventura ambientada en tiempos de los vikingos y que promete estar a la altura de su predecesora. Desgraciadamente, por ahora  sólo está editada en japonés e inglés, así que tendremos que ser pacientes.

Deja un comentario