Star Wars: el legado
Se ha hecho esperar, pero finalmente ha llegado a mis manos esta joya del coleccionismo y la historia de la saga más universal de todos los tiempos: Star Wars: el legado (The Star Wars Vault).

Reconozco que soy un “aficionado aspirante” a coleccionista de Star Wars. “Aficionado aspirante” porque, a pesar de superar la treintena de años comprando y persiguiendo figuras y vehículos de la trilogía original junto a mi hermano, las colecciones previas a la nueva y su extraña apariencia me hicieron perder el entusiasmo que había surgido tras abrir el primer blister de Han Solo… allá por la Navidad del 77, si no recuerdo mal.
Sin embargo, el entusiasmo volvió a renacer no hace mucho, quizás un par de años. Cuando di con un Snowspeeder. ¡Qué maravilla! Y poco tiempo después, como si el hallazgo hubiera sido una premonición, comenzaron a aparecer noticias sobre las figuras y monedas que saldrían con motivo del 30º aniverario de la trilogía original. Bueno, vuelvo a reconocer que hasta en esto soy sólo un “aficionado”. Es verdad que he realizado pedidos al extranjero para conseguir algunas cosas (antiguas y nuevas), pero no lo hago asiduamente, lo que me causa cierta ansiedad por dar con algunas de las figuras, pero al mismo tiempo alimenta mi sed coleccionista.
Bien, pues Star Wars: el legado, editado en España por Ediciones Urano, alimenta dos de mis pasiones: por una parte, la expuesta hasta ahora, relacionada con el universo de Star Wars; por otra, la relativa a los libros, al papel impreso, a su olor y tacto. Y Star Wars: el legado es justo todo eso. El libro, impecablemente escrito por Stephen Sansweet y Pete Vilmur nos lleva en un viaje lleno de recuerdos por las seis películas que componen la saga, así como por multitud de trabajos asociados a las mismas: series animadas, programas de radio y televisión, merchandising, etc., etc., etc. Todo ello reproducido fielmente, muy fielmente… un deleite para el coleccionista y para cualquier aficionado a Star Wars. En el interior del libro encontraremos encartes con pegatinas, tatuajes, hojas de un cuaderno, tarjetas, sellos, y un largo etcétera que se completa con dos CD llenos de material sonoro (en inglés, claro está) acompañados de un libreto con las transcripciones.
Hace 31 años, como antes decía, abrí mi primer blister de Han Solo, y me encantó. Ese mismo año mis hermanos y yo nos disfrazamos de Han, Luke y Leia la noche de fin de año. Y hoy, hace sólo unos días, he vuelto a abrir algo mágico, que no sólo me trasporta a un mundo fantástico lleno de héroes, aventuras y pasiones, sino que me transporta a mi infancia, a lo que me hizo vivir aquel sonido estruendoso que horrorizaba a muchos y a los rayos luminosos que surcaban el espacio estrellado.
20-diciembre-2008 a 9:09 pm
hola , te felicito por tener esa alma de niño,a mi me pasa lo mismo un saludo…….
21-diciembre-2008 a 5:53 pm
Gracias Paulo. Ahora ando leyendo los comics clásicos, así que tendré que volver a referirme a mi mi niñez en breve… Un saludo.
23-enero-2012 a 9:03 pm
[...] El libro lo tiene todo, desde el título, VADER, sin más… ¿para qué más? Y esa imagen de la máscara que parece que vas a escuchar de un momento a otro. Pero siguiendo por los autores, dos eruditos en el tema galáctico: Windham y Vilmur. Y qué decir del prologista: Stephen J. Sansweet, el COLECCIONISTA, y uno de los máximos preservadores del legado de Star Wars y George Lucas (precisamente así se tradujo su monumental libro, comentado también por aquí). [...]